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antonio fernández molina

TRAILER DEL DOCUMENTAL A.F. MOLINA -UN POETA INCÓMODO-

[Recibimos en esta página con gran alegría el trailer del documental A.F. Molina un poeta incómodo sobre la vida del artista y escritor. Son múltiples los testimonios recogidos en lo que se trasluce por el preludio como un magnífico y definitivo testimonio sobre la vida y la obra del polifacético escritor. Informaremos desde el blog  al lector de los progreso, así como del estreno del documental. La realización del mismo ha sido obra de Luis Vidal y Ester Fernández Echeverria]

La llama invisible

La llama invisible

Aunque enseguida sepa a donde me dirijo, con frecuencia comienzo el paseo al azar. Cuando llego, sin cuidarme del transcurrir del tiempo, ignoro si me quedaré allí un largo rato o si regresaré pronto a casa. 

A veces, permanezco situado ante un escaparate y en la actitud de observar  su contenido, sin ver lo que en él se exhibe, aunque mire con intensidad hacia su interior.

Luego me siento cual si despertara de un sueño y sin reconocer el lugar, no recuerdo en que día estoy y me encuentro desorientado. Durante unos instantes veo en  la realidad con mirada inocente. No tarda en desvanecerse esta atmósfera y, en medio de mi despreocupación, la mirada se enriquece con impresiones diferentes.

Durante estos paseos me sorprenden inhabituales aspectos de la realidad e inesperados hallazgos, percibo diferentes luces y matices de las cosas. Cada hora del día se transforman los detalles como si todo evolucionara deprisa ante mis ojos.

Sin escoger deliberadamente las zonas, mientras divago y deambulo, casi siempre veo a personas conocidas.

¿Algo nos dirige a ella y a mí para coincidir en los mismos lugares sin ponernos previamente de acuerdo?

Durante uno de mis paseos encontré a un joven poeta alemán. Poco antes lo había conocido en Ibiza donde él vivía, con artistas y escritores, la bohemia hippie. Agotados sus recursos de subsistencia, el poeta decidió volver a su país. La primera etapa de su viaje vino a verme para luego trasladarse a Barcelona donde esperaba la indudable ayuda del poeta José María Valverde. 

Lo encontré ante la puerta de un café.

—Acabo de llegar en el barco.—me dijo—. Sabía que vienes a este café y  te esperaba. 

Yo no acudía habitualmente a ese café y, sin embargo, el poeta «supo» que me encontraría. ¿Fue «por casualidad»?

En repetidas ocasiones, inesperadamente, me ha sucedido encontrarme de pronto, en alguno de mis viajes, con amigos a quienes deseaba ver.

Durante bastantes años, al visitar Madrid durante las vacaciones de verano, siempre coincidía con Fernando Arrabal, sin habernos puesto previamente de acuerdo.

Cuando, por cualquier motivo, me distancio de una persona, sin hacer nada por no volver a encontrarla, aunque no cambio de costumbres y asisto a los mismos lugares que de costumbre, donde antes nos veíamos con frecuencia, desde ese momento, ya rara vez o nunca vuelvo a coincidir con ella.

Desde hace tiempo sé que no existen encuentros fortuitos.

Antonio Fernández Molina

[Extracto de la novela La llama invisible, Libros del Innombrable, Zaragoza, 2002]

© Herederos de Antonio Fernández Molina

Carta de José Polo de Bernabé, University At Albany (31-1-1977) y II

Carta de José Polo de Bernabé, University At Albany (31-1-1977) y II

En los últimos tiempos he reunido cuantiosa documentación de Chicharro (que me proporcionó su viuda Nanda Papiri), de Crespo, de Carriedo, de Ory, de Nieva y Casanova de Ayala. Me falta aún tu importante testimonio.

Te ruego que si te es posible y al fin de proseguir con mi trabajo me mandes poemas o libros tuyos que tú consideres postistas; documentos, fotos, artículos, el texto de tu conferencia que mencionas en tu carta. Por lo menos aquello que consideras muy urgente y esencial. ¡Claro que estoy dispuesto a pagar el importe de las fotocopias o cualquier otro gasto que te ocasione! Sobre todo me interesa que me escribas acerca de tu participación en el postismo, afinidades, sesiones, lecturas, etc.

Este próximo mes de Mayo iré a España becado por esta Universidad  para proseguir mi investigación y me gustaría tener ocasión de conocerte personalmente y de charlar extensamente sobre el postismo. Dime si estarás disponible para finales del mes de Mayo y si estarás en Zaragoza. En espera de tus noticias recibe un cordial saludo,


José Polo de Bernabé

Carta de José Polo de Bernabé, University At Albany (31-1-1977), I

Carta de José Polo de Bernabé, University At Albany (31-1-1977), I

Albany 31-1-77


Querido amigo Antonio:


Te ruego me disculpes por haber contestado tan tarde. No es mi costumbre, una serie de problemas me ha obligado a retrasar tanto mi correspondencia.

En tu carta me indicas cosas interesantes, la "contaminación" postista de tu novela "Caracol en la cocina" que no conozco aún y de tus "sonetos crudos". También me hablas de una visita que hicistes (sic) con Arrabal a casa de Chicharro, dato interesante que me interesaría me ampliaras. Arrabal vendrá aquí dentro de unos días, el viernes para ser exactos y hablaremos de los ritos y circunstancias postistas, leeremos poemas y en general evocaremos lugares, personas, reuniones, textos que tuvieron que vez con vosotros y el postismo.

ANTONIO FERNÁNDEZ MOLINA, EL HACEDOR

ANTONIO FERNÁNDEZ MOLINA, EL HACEDOR

 

 Las maniobras transcurren con calma. El calor, el apetito y las escasas obligaciones enredan a la compañía militar en una improvisada merienda. Como remedio a la sequedad de garganta, un recluta propone “templar” la bota de vino. Al joven Antonio Fernández Molina aprovecha el desconcierto para dedicarse al libro que oculta bajo la chaqueta del uniforme. Se tumba, distanciado del resto, a la sombra de un árbol, comienza la lectura de Un golpe de dados, de Stéphane Mallarmé (también se suele traducir como Una jugada de dados, lo que evita el galicismo, al tiempo que resta al título su pujanza). Una violenta explosión le obligá a separar la vista de la página. En la algarabía general, fomentada por el alcohol y el refrigerio, alguien cargó defectuosamente un mortero. Como consecuencia el arma estalla, mueren buena parte de los reclutas. A lo largo de su vida recordará con frecuencia cómo la lectura le hizo esquivar la muerte.

Ignoramos si el caso alentó alguna reciprocidad, pero lo cierto es que Fernández Molina entregó, con toda la riqueza y acepciones del verbo, su vida a la literatura y al arte. Fue un hombre libre, con talento, sincero. Tres características que si bien le dotaron de temperamento y valía, también le enfrentaron con aquellos incapacitados para asimilar la arrolladora independencia que transmitía en sus juicios y acciones. 

Pocos autores han rozado tanto lo excepcional. Por lo tanto, a quienes le conocíamos bien no nos extrañó en absoluto cuando le nombraron, como antes hicieron con Camilo José Cela y Fernando Arrabal, miembro del Colegio de 'Patafísica (ciencia que estudia las excepciones, según su fundador Alfred Jarry) de París. Era de justicia su pertenencia a tan célebre organización, puesto que siempre le acompañó una inagotable curiosidad, un incansable amor por los olvidados y los heterodoxos, por las excepciones, en definitiva. Y una desmedida admiración por Alfred Jarry. Así se ocupó de la plástica de los escritores (Ángel Saavedra, Victor Hugo, Moreno Villa, Lorca…), de la literatura de los pintores (Picasso, Dalí, Miró, Manolo Millares, José Gutiérrez Solana…), de las vanguardias y sus movimientos menos difundidos o más radicales (postismo, esterismo, letrismo, introvertismo…), de artistas más o menos marginales (Silverio Lanza, Manolito “El Pollero”, Xul Solar…) 

Publicó cerca de 100 títulos entre poesía, narrativa, ensayo, novela, relato, teatro y otros de compleja clasificación. A estos habría que sumar los aparecidos bajo heterónimos, siguiendo a la estela de su admirado Pessoa, como Roberto Goa, Mariano Meneses...

Su contribución a la novela enriquece el exiguo panorama español de corrientes experimentales. Lo que no le impide confeccionar narraciones de una claridad aparente, relativa, como Solo de trompeta (1965), además de otras tan crípticas como Rin-tin-tín cruzando los alpes (1984).

Es sencillo vincular su obra escénica al absurdo, al naif o al teatro de la crueldad, de Artaud. Sin embargo las peripecias de su creación dramática también poseen una fuerte influencia del cine mudo, sobre todo del ilusionista Méliès. En este terreno da muestras de una extraordinaria originalidad. Merece un lugar entre las empresas más arriesgadas y originales del teatro en castellano.

Es en el relato donde queda más patente su proximidad al “realismo mágico”, no tanto el hispanoamericano como el hispano heredero del postismo y el difundido en el arte por Franz Roh. Aunque conviene recordar que, en este sentido, para Fernández Molina su obra siempre refleja una realidad “innegable” y auténtica. Figura como autor sobresaliente en varias antologías del género (La mano de la hormiga, Grandes minicuentos fantásticos,Alfaguara, 2004). En la actualidad se le comienza a considerar “oficialmente” como un maestro del microrelato.

En el ensayo procura emparentarse con temas o visiones poco convencionales. Destaca la atención que presta a las relaciones entre plástica y literatura (traduce poemas de Max Ernst, Paul Klee, Wols y otros). Confecciona sugestivos ensayos sobre la Generación del 98, Goya y el cine, Dalí; varias monografías sobre artistas contemporáneos... (Fontecha, Rivera Bagur, Abd Victor, entre otros.)

Se desenvuelve en la pintura y el dibujo con espíritu cercano a Klee y, en algunas ocasiones, con tendencia limítrofe a la abstracción, o al informalismo del que Cirlot escribiera. Sin embargo, por lo general adopta un carácter figurativo, colindante al grupo COBRA y Chagall. Entre sus múltiples exposiciones individuales y colectivas citaremos la realizada en Berlín en 1987 donde compartió muestra con Gräss, Ionesco y Lucebert.

***

Según parece en una vivienda próxima a la vía del tren, en el importante nudo ferroviario de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), nace Antonio Fernández Molina en 1927. Posteriormente se traslada a Alicante, Valencia y, finalmente, a Alcoy, donde muere su padre cuando tiene siete años. La madre decide instalarse con sus hijos en Madrid, en un piso modesto en el barrio de las musas, entre la calle de Quevedo y la de Cervantes. En sus escritos autobiográficos asegura que no recuerda cómo aprendió a leer ni a escribir. Vive con pasión el mundo de la calle y del barrio. Ya entonces disfruta contemplando libros en los escaparates y en la cuesta Moyano.

Cuando en 1936 comienza la guerra civil Antonio se traslada a Casa de Uceda, donde vive con su abuelo paterno, mientras su madre y su hermana se establecen en la localidad cercana de Viñuelas. En el colegio del pueblo sólo la lectura le estimula. La profesora, atenta a tal circunstancia, suministra todos los libros que puede al rebelde alumno, con el fin de pacificar la clase. Por entonces el poeta encuentra una maleta de su padre con manuscritos y libros. Este hecho le suministra nuevo material, al tiempo que le descubre la faceta de escritor aficionado de su progenitor. En esos días también comienza a desenvolverse en las labores del campo. En varios de sus escritos recordará su habilidad para concentrarse en la lectura mientras se ocupaba del trillo.

En 1940 Fernández Molina comienza a estudiar el bachillerato en Guadalajara. Con algunos compañeros del instituto intenta crear una revista literaria manuscrita.

En 1947 efectúa la reválida en Madrid. Un año después su amigo José Fernández Arroyo le presenta a Ángel Crespo. Lo que le lleva a asistir, en 1948, a una exposición en la galería Bucholz, donde se pone en contacto con el movimiento postista.

En 1949 inicia estudios de Derecho y Veterinaria que no completa. En Madrid se hace socio del Ateneo. Allí coincide, entre otros, con Fernando Arrabal. En el verano de 1960 Arrabal viajará desde Nueva York hasta Alpedrete de la Sierra (Guadalajara), donde Molina ejerce de profesor. Dentro del movimiento Pánico, fundado en 1962 en París por Arrabal, Jodorowsky y Topor, participa con algunas colaboraciones. A finales de los 90, Arrabal se traslada a Zaragoza en varias ocasiones para verse con su amigo, al tiempo que ofrece conferencias y participa en otros eventos, como el estreno de su película Borges: una vida de poesía.

En 1950 Antonio comienza sus estudios de Magisterio y la mili. Al año siguiente, con el dinero que recibe de su abuelo para comprarse un traje, funda la revista y colección de libros Doña Endrina. Por sus páginas pasarán poetas como Gabino Alejandro Carriedo, Gabriel Celaya, Ángel Crespo, Miguel Labordeta, Eduardo Chicharro, Félix Casanova de Ayala, Mario Ángel Marrodán… En el terreno plástico participarán Gregorio Prieto, Francisco Nieva, María Luisa Madrilley, Laguardia… Doña Endrina, como las revistas Deucalión, El pájaro de paja o Trilce, favorecen, en el ambiente de la posguerra, la difusión de proyectos de poesía dirigidos por jóvenes inquietos. Al tiempo, en Guadalajara, el poeta impulsa la tertulia Pan y Vino, a la que asisten: Antonio Leyva, Suárez de Puga, José Luis Aguado, el futuro cineasta Miguel Picazo… En 1952 participa por primera vez en una exposición colectiva organizada por Juan Ramírez de Lucas en la Asociación de Prensa de Madrid.

Se abre camino en la poesía en 1953 con Biografe;a de Roberto G. y Una carta de barro.

Muere su madre en 1954 y asume la dirección de la familia, que incluye a cuatro niños en edad escolar, hijos del segundo matrimonio materno. En 1955 se casa con Josefa Echeverria, una muchacha de Casa de Uceda, el pueblo de su abuelo. Será su compañera y musa inseparable. Durante el viaje de novios pasan por Zaragoza. Miguel Labordeta y algunos amigos de la O.P.I. les ofrecen una merienda, de la que se conserva testimonio gráfico fechado en septiembre de 1955. Ese mismo año publica El cuello cercenado, que entusiasma a Vicente Aleixandre, Ramón Gómez de la Serna, Joaquín de Entrambasaguas y Pedro Caba entre otros, donde adopta una estética más rupturista, con los amarres que se quiera, pero también con una voz personal presente en todo lo que desde entonces salga de su mano: prosa, poema, dibujo, pintura, teatro…

Impresionado por la poesía de Miguel Labordeta incluye en el primer número de Doña Endrina la Balada del profesor Gorrión. En ese tiempo se afianza la relación epistolar entre ambos. Por fin un día decide tomar el tren en Guadalajara y trasladarse a Zaragoza para conocer a su amigo. Con el tiempo estas visitas las repite siempre que puede. Cuando en 1959 Miguel Labordeta funda la revista Despacho Literario, le nombra redactor jefe. En el número inaugural edita Molina su primera pieza teatral: Las alumnas, recibida en Abc con elogios de Pemán.

Camilo José Cela, que entonces vive en Mallorca, aprovecha sus viajes a Madrid para asistir a las sesiones de la Real Academia Española y, además, conversar con Fernández Molina. En uno de esos encuentros propone Molina al futuro premio Nóbel la posibilidad de realizar un número dedicado a Silverio Lanza en Papeles de son Armadans, revista creada por Cela en 1956. Tras arduas pesquisas Fernández Molina obtiene material inédito y varias colaboraciones, entre ellas una del entonces joven profesor Ricardo Senabre. El monográfico se publica. El verano de 1963 lo pasa Molina en casa de Cela en Mallorca. Al año siguiente se traslada con toda su familia a la isla y ocupa el cargo de secretario de redacción de Papeles de son Armadans.

Supone un gran cambio para toda la familia el paso de los pueblos de Guadalajara, donde el poeta ejercía de maestro, a Palma de Mallorca. En la isla entra en contacto con Joan Miró, Robert Graves, Américo Castro y otras personalidades que circulan en torno a Camilo José Cela. Durante esta etapa decide dedicarse tanto a la pintura como a la literatura, su economía al fin le permite comprar materiales para su obra plástica, sus colaboraciones como crítico de arte aumentan; toma el pulso definitivo a la narrativa y a las primeras novelas… Por su casa de Mallorca desfilan personalidades como Pere Gimferrer o Julio Campal. Al poco de su llegada funda Cela Alfaguara y Molina aporta todas las ideas que se le ocurren. En 1966 para esta misma editorial prepara su ya clásica Antología de la poesía cotidiana. Un año antes había visto editada su prestigiosa novela Solo de trompeta, por muchos(Arrabal, Senabre) considerada una de las novelas imprescindibles de la posguerra española. Su primer libro de relatos, La tienda ausente, lo publica en 1967. Y es en 1969 cuando recibe el premio “Ciudad de Palma” por la novela Un caracol en la cocina, aparecida un año antes. Uno de sus títulos esenciales a la hora de valorar su poesía Platos de amargo alpiste, lo edita en 1973 la prestigiosa colección Ocnos.

Tras dejar Papeles de Son Armadans y Mallorca, en 1975 se establece con sus seis hijas y su esposa en Zaragoza. Miguel Labordeta había muerto en 1969 y su ausencia será un constante motivo de nostalgia. Sin embargo, en la familia Labordeta encuentra un sólido apoyo que le facilitará los diarios avatares.

En esta ciudad vivirá hasta su muerte en el año 2005. Zaragoza es el lugar donde vive más tiempo en toda su vida. Organiza en 1983 la Semana de Aragón en Nueva York; ofrece con asiduidad conferencias; participa en la creación de las revistas literarias El pelo de la rana y Almunia; publica más novelas; dos volúmenes que recopilan su teatro; desarrolla su vertiente de creador de peculiares guiones cinematográficos y de aforismos, a los que nombra Musgos; su poesía aumenta en cantidad y caminos; impulsa una buen parte de su tarea plástica... Y, sobre todo, su personalidad influye en el ambiente, así como en artistas y poetas de diversa índole. A pesar de no haber nacido en Aragón pocos han dejado una huella tan indeleble en el paisaje cultural.

En el año 2003, coincidiendo con los 50 años de la aparición de sus primeros poemarios, Libros del Innombrable editó una antología de sus relatos bajo el título: La vida caprichosa. Con este motivo se dispuso una gira literaria que le llevó por Barcelona, Valencia, Granada, Murcia y Madrid. Y fue precisamente en esta última ciudad, en el Museo Reina Sofía el 17 de octubre de 2003, cuando en compañía del poeta, entonces también Secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca y de Fernando Arrabal se le rindió un homenaje en una sala colmada. Aunque como luego Arrabal recordaría “no tanto como Molina se merecía”. Al acto también asistió el poeta José María de Montells. Desde su editorial Prensas y ediciones Iberoamericanas prestó al autor de El cuello cercando una esmerada atención, reeditando y favoreciendo la aparición de nuevos títulos.

Junto con Juan Eduardo Cirlot y Francisco Pino, Fernández Molina es, sino el más, uno de los poetas más insólitos de España. Su línea bebe tanto de la vanguardia más heterogénea como de la Tradición. Se acerca al letrismo pero también a los místicos. En sus poemas no se encuentra artificio, sino verdad. Fue siempre él mismo mientras pintaba, escribía, comía, entonaba una conferencia, se sentaba a tomar un café o se ceñía uno de sus característicos sombreros… Frente a él las etiquetas se apelmazan y desprenden acartonadas por el brillo del talento. A nuestro modo de ver su estilo rebasa el surrealismo y el postismo. Los géneros literarios y los límites siempre se le quedaron pequeños. Se mereció más de lo que obtuvo.

 

Raúl Herrero

[Texto publicado en "Letras aragonesas" boletín  nº 1 del Centro del libro de Aragón, Zaragoza, 2005] 

Un extracto de las memorias de Max Aub (o el desencuentro encontrado)

Un extracto de las memorias de Max Aub (o el desencuentro encontrado)

Los sobresalientes

 

Me llamó por teléfono y me vino a ver hace unos días, un andaluz, finito de cuerpo, con aladares, jacarandoso,* a quien envié hace tiempo unos cuantos Crímenes para un folletín de nada*.

–Unos muchachos de Gracia que representaron Espejo de avaricia –me dijo por teléfono–, los de Bambalinas, estarían felices de conocerle y a ser posible de cenar con usted.

No me puedo negar.

– Tal día y tal hora.

– Bueno.

–Pues pasaré por usted.

Joan Brossa –de quien todos hablan bien– hombre de cine y teatro catalán, me lo confirmó al día siguiente.

Hoy se presenta el joven y nos lleva a un restaurante donde nos espera el secretario de Cela, que ha venido especialmente de Palma para estar con nosotros; Molina, el de los sesenta títulos en menos que te canta un gallo, y cuatro o cinco más –poetas– cuyos nombres ignoro, no por su culpa, claro.

En el camino me entero de que el director del grupo teatral no vendrá.

– Tuvo una reunión.

–¿Estamos todos?

– Sí.

– ¿Y los actores?

– No, del teatro sólo tenía que venir el director.

Callo. ¿A qué este engaño?

El malhumor me rezuma. No se me presenta la menor excusa. A ellos, a ellos! ¡A la poesía!

– Y no nos vaya usted a salir con Juan Ramón...

– ¿Por qué no? ¿Quién de vosotros ha leído Espacio?

Silencio. Vuelta a lo mismo: nadie ha pasado de la Segunda antología. ¿de quién quiere que les hable? ¿De Celaya? ¿De Otero? ¿De Valente? ¿De González? ¿De Barral? De Marrodán, supongo; de Fernández Molina... Porque no creo que esperen una cátedra magistral acerca de lo que tengo por poesía...

 

 

 

Fragmento del libro de memorias de Max Aub La gallina Ciega, editado por Visor Libros, Madrid,  2009.

[En la fotografía superior de izquierda a derecha: Joan Brossa, Antonio Beneyto, Mario Ángel Marrodán, Max Aub, persona desconocida, señora de Max Aub, A. F. Molina y persona desconocida durante la susodicha cena en Barcelona. Al parecer fue el primer viaje de Max Aub a España tras su exilio en México. Fotografía tomada del archivo de Antonio Fernández Molina.]

 

 

 

*El escritor es Antonio Beneyto que editó en su colección Cuadernos de la esquina, por primera vez en España, el libro Crímenes ejemplares de Max Aub. Por cierto Beneyto no es andaluz  sino de Albacete.

Nota aclaratoria: Según refiere hoy  Beneyto, tal como  en su día lo hicieron Marrodán o Fernández Molina y demás presentes, no hubo ningún engaño, simplemente el director de teatro en cuestión les dio plantón a todos.

Reseña de Orfeo errante por Federico González en la actualización de verano de Symbolos

Reseña de Orfeo errante por Federico González en la actualización de verano de Symbolos

    Estimad@ amig@:
    Tenemos el gusto de comunicarle las novedades en la Web de SYMBOLOS correspondientes al Solsticio de Verano de 2009.
    En esta ocasión comenzamos con dos artículos y dos entrevistas del número 29-30 del año 2005, dedicado a "Celebraciones" y con el que se conmemoraron varios aniversarios que se cumplían en esa fecha, siguiendo, en el apartado exclusivamente telemático, con la primera parte de un extenso trabajo sobre Historia, dos clases pertenecientes a un curso dictado en el Centro de Estudios Simbólicos de Barcelona, y dos textos relacionados uno en parte y otro en todo con la Masonería. En Ensayo y Literatura incluimos dos colaboraciones que hemos recibido para su publicación en Internet y terminamos con una breve pero hermosa reseña de la mano de nuestro director.


SYMBOLOS
Revista Internacional de

Arte - Cultura - Gnosis

Novedades

DE LA REVISTA IMPRESA
SYMBOLOS
29-30 (2005): "Celebraciones":
Artículos
1. GUENON EN LA OBRA DE FEDERICO GONZALEZ: Marc García.
2. LAS UTOPIAS RENACENTISTAS:
Mireia Valls.
Entrevistas
3.
HISTORIA VIVA: Mª Victoria Espín.
4. FEDERICO GONZALEZ, DESDE LA COSTA MAYA DEL PACIFICO: Mª Angeles Díaz.

*

SOLO EN LA REVISTA TELEMATICA  

Artículos
5. EL RENACIMIENTO, SINTESIS DE LA TRADICION OCCIDENTAL Y ECLOSION
DEL HERMETISMO (1ª Parte):
Francisco Ariza.
6.
DOS CHARLAS SOBRE EL SIMBOLISMO CONSTRUCTIVO: Iñigo Correa.
7. EL ARTE DE LA MEMORIA: Jorge Francisco Ferro.
8. LA MASONERIA JACOBITA-ESTUARDISTA: Carlos D. Actis Orellana.
Ensayo y Literatura
9. LA CABALLERIA ESPIRITUAL: Carlos Javier Blanco

10. CONVERSACIONES ENTRE PAJAROS Y ANGELES: Alicia Fernández.
Notas y Noticias

11
Reseña de Orfeo Errante de A. Fernández Molina: Federico González.

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Cordialmente,
 
SYMBOLOS
Revista Internacional de Arte - Cultura - Gnosis

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’Anillo’ telemático:
SYMBOLOS: www.geocities.com/symbolos
América Indígena:  www.geocities.com/indoamerica
Masonería y Tradición Hermética: www.geocities.com/glolyam
Federico González: www.geocities.com/daimon.geo
Introducción a la Ciencia Sagrada: www.geocities.com/programagartha
Fin de Ciclo - Estudios de Ciclología: www.geocities.com/findeciclo
Antología de Textos Herméticos: www.geocities.com/antologia_hermes
Centro de Estudios de Simbología de Barcelona: www.geocities.com/cesbarcelona
Revista El Taller: www.geocities.com/tallermasonico
Guía Bibliográfica del Esoterismo: www.2enero.com
Atrivm: es.geocities.com/atrivm2001
El Arka: www.elarka.es
Colegiata Marsilio Ficino: colegiataficino.blogspot.com
La Caracola. La Mujer y el Simbolismo Femenino: www.la-caracola.es
Federico González Frías. Literatura, Novela, Farsa: federico-gonzalez-frias.com
Marginalia. Novela desconocida, Contracultura, Literatura Marginal: marginaliaonline.com

 

Antonio Pérez satisfecho con las 1.500 personas que visitaron su exposición en Guadalajara

 
 

Llega pronto a la sala y se dispone a verla sin prisas, casi en soledad. "¿Qué tal se encuentra?". Antonio Pérez sonríe: "Con una enorme cicatriz de aquí a aquí" dice mientras se señala desde la parte alta del tronco hasta casi el ombligo y añade, "pero bien, muy bien". Se le ve contento. Como no ha podido venir a la inauguración, viene a la clausura de la exposición "Tesoros A", compuesta por obras de su Fundación. Ha sido todo un éxito, unas 1.500 personas la han visitado.

 

"Me gusta mucho como ha quedado" exclama encantado Antonio Pérez mirando a su alrededor, a la sala "+ Arte", el espacio de arte homónimo que Diputación ha habilitado en el Centro San José. Cuando se inauguraba, hace 20 días, el artista que le da nombre no podía acudir, por estar convaleciente de una enfermedad, pero hoy venía con ganas renovadas.

"Me hacía una ilusión enorme exponer aquí, porque hay tres ciudades en mi vida: Sigüenza, Cuenca y París y, por eso, es tan importante para mí exponer en Guadalajara" reconocía Pérez. Aunque la selección de las obras que se han expuesto no la ha hecho él, opinaba que es adecuada puesto que incluye artistas veteranos y jóvenes. "En la Fundación nos gusta que la pintura no tenga ni patria ni edad. A la par que tenemos a Saura hay gente joven, sólo hay un requisito: que nos guste" explicaba el artista.

Aunque hoy sonara la visita a despedida, la presidenta de la Diputación, Mª Antonia Pérez León, aclaraba que es sólo un hasta pronto. "Nos vamos a aprovechar del enorme y magnífico material que tiene Antonio en la Fundación" aseguraba y añadía "esto es sólo el comienzo de una colaboración".

No obstante, lo que Pérez León dejó claro es que en este espacio se expondrán obras de artistas de Guadalajara y de fuera, siempre que tengan "enjundia artística" y que signifiquen "crear un espacio de inquietud y, por qué no, apostar por los jóvenes" decía la presindenta. "A los jóvenes les vendrá bien que traigamos obra conocida, porque eso arropa" aseveraba Pérez.

Recordaba el seguntino cómo conoció a artistas ya muy reconocidos, como Saura, "les conocí con 20 años y las primeras obras que tengo son regaladas" decía sonriendo Pérez. Al rememorar, cayó en la cuenta de que no ha traído en esta ocasión ninguna obra de Barceló y, mirando hacia el director de la Fundación, añadía "la próxima, tenemos que traer a Barceló".

Objetos encontrados

Además de pinturas, la exhibición mostraba "objetos encontrados" de Pérez. Explicaba que son su homenaje a Marcel Duchamp. "Desde pequeño siempre escondía secretos en los bolsillos de mis pantaloncitos cortos y suelo decir que es ahí donde comenzó mi Fundación" contaba Pérez y continuaba "igual que Duchamp descubrió que en los objetos de todos los días se puede encontrar arte, con mis objetos, trato de homenajearlo".

Pérez manifestaba que sus objetos siempre son guiños al arte contemporáneo, "los objetos no son inocentes, siempre me recuerdan a un pintor conocido, me gusta crear la hilaridad, es decir, dónde empieza el arte y dónde acaba. Que conste que me gusta el arte a partir del Museo del Prado, no me gusta el advenedizo. Por ejemplo, el videoarte me encanta, pero no algo que haga cualquiera con una cámara de vídeo. Es mucho más difícil de lo que la gente cree. Soy muy exigente con el videoarte" aseveraba Pérez.

Por otra parte, dio una sorpresa a Diputación, puesto que, durante la conversación, Antonio Pérez ha donado la "Menina" que ha saludado desde fuera al visitante de la exposición. Pérez León lo agradecía y explicaba que el espacio se extenderá por otras partes del Centro San José. "A Antonio Pérez le gustan los espacios exteriores y vamos a usarlo también, no sólo la sala". Además, el pintor invitaba a la presidenta a que visitase Cuenca porque "cada vez que vayas, te traerás un objeto para la exposición permanente".

Pérez León rió encantada y, tras agradecérselo, aseguró que quieren trabajar para conseguir montar una exposición permanente en este espacio.

Adelantaba, por otra parte, cuál será la próxima exhibición, ya en Ferias, puesto que en verano la sala descansará. Se está trabajando para presentar una muestra antológica de Antonio Fernández Molina, que su tocayo dio por buena con un "muy bien, muy bien" (mientras asentía vehemente con la cabeza).

LAURA RINCÓN

 

[La información procede del medio Guada qué. El lector puede encontrar la noticia en su contexto original en el siguiente enlace:http://www.guadaque.com/index.php?option=com_content&view=article&id=3387:antonio-perez-satisfecho-con-las-1500-personas-que-visitaron-su-exposicion-en-guadalajara&catid=41:latest-news]