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antonio fernández molina
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Parejas [Poema de Antonio Fernández Molina en homenaje a Fernando Arrabal]

Parejas [Poema de Antonio Fernández Molina en homenaje a Fernando Arrabal]

PAREJAS
HOMENAJE A FERNANDO ARRABAL


Alambrada logaritmo
Logaritmo catarata
Catarata escofina
Escofina municipio
Municipio sintaxis
Sintaxis osamenta
Osamenta velocípedo
Velocípedo calamar
Calamar intermedio
Intermedio ceniza
Ceniza diccionario
Diccionario pernera
Pernera parsimonia
Parsimonia columna
Columna transparencia
Transparencia cuaderno
Cuaderno gasolina
Gasolina lapicero
Lapicero clarinete
Clarinete ecuación
Ecuación avestruz
Avestruz cervical
Cervical limosnero
Limosnero palangana
Palangana nubosidad
Nubosidad patata
Patata romancero
Romancero alfombra
Alfombra colirio.

09.2.2002


Antonio Fernández Molina

© Herederos de Antonio Fernández Molina

 

[Este poema se publicó en Cucutiar la revista digital dirigida por Angela Ibáñez ].

[Recreación de la imagen: Mr. Mandrake].

2 comentarios

Enrique Cebrián Zazurca -

Perdón por los cierres al final de algunos versos; me he liado un poco escribiendo en el espeacio reducido de los comentarios.

Enrique Cebrián Zazurca -

Con permiso (en realidad sin permiso) del administrador de este blog (que puedo suponer quién es, pero no estoy seguro), cuelgo en los comentarios el siguiente poema llamado "Viernes", dedicado a la memoria de AFM, que forma parte de "Amor y otros desórdenes" (poemario con el que gané un accésit en el Concurso de Literatura Joven del Gobierno de Aragón de 2006) y que también escribí en el "libro de recuerdos" que para entregárselo a la familia del poeta estuvo a disposición del público en la exposición que la Galería Robert de Zaragoza organizó poco después de su muerte; espero que les gustase. Perdón por la extensión y, sobre todo, por la intromisión:

VIERNES

A Antonio Fernández Molina,
in memóriam


Te escribo en este viernes de enero]
que empezó con los rayos del sol despuntando]
en el frío de la ciudad tan blanca,]
arañando tus párpados, tu miedo,]
tus ganas de vivir pese a los adoquines tristes,]
pese a los preciosos tejados que nadie mirará,]
pese a mi piel, pese a quien pese.]

Te escribo y no te escribo,
te escribo para contarte que no te escribo nada,]
te cuento que nada te cuento
porque no hay nada que contarte y,]
¡ay!, hay tantas cosas que contarte...

Decirte, por ejemplo, que en las callejas]
últimas de esta ciudad antigua
un hombre te busca en la mañana]
de un triste mes de enero,
cuando los recuerdos más negros acechan]
tras la próxima esquina y tus labios]
tienen un sabor olvidado,
intuido tan sólo al masticar
los rayos de este sol que nos apunta,]
al degustar la luz desparramada en busca]
del argumento viernes de un diario.]